Fundación Mutua Madrileña financia un proyecto leridano para determinar los factores de supervivencia en un accidente traumático grave

Liderado por el médico adjunto del Servicio de Medicina Intensiva del HUAV, investigador del IRBLleida y profesor de la UdL, Lluís Servià

La Fundación Mutua Madrileña ha entregado hoy sus XXIII Ayudas a la Investigación Médica, dotadas con 2,3 millones de euros, a 21 nuevos proyectos científicos que se desarrollarán en hospitales de toda España. Entre ellos se encuentra un proyecto leridano que utilizará las herramientas de predicción basadas en inteligencia artificial más avanzadas para comprender qué factores determinan la supervivencia de un paciente tras un accidente.

La investigación está liderada por el médico adjunto del Servicio de Medicina Intensiva del Hospital Universitario Arnau de Vilanova de Lleida (HUAV), investigador del grupo de Medicina Intensiva del Instituto de Investigación Biomédica de Lleida (IRBLleida) y profesor de la Universidad de Lleida (UdL), Lluís Servià.

Su investigación se basa en RETRAUCI, el Registro de Trauma en UCI, que recoge los datos de los pacientes que ingresan en las unidades de cuidados intensivos (UCI) tras sufrir un evento traumático grave. Esta base de datos ha registrado a más de 22.000 pacientes politraumatizados críticos que han requerido ingreso en las UCI de más de 60 hospitales españoles desde 2015. Fue desarrollada por el Grupo de Trabajo de Trauma y Neurointensivismo de la SEMICYUC gracias a una ayuda a la investigación biomédica de la Fundación Mutua Madrileña.

Por otra parte, el proyecto también se apoyará en RETRASCORE, una herramienta para predecir la mortalidad de un paciente con traumatismo grave durante las primeras 24 horas de ingreso, desarrollada por el grupo de Medicina Intensiva del IRBLleida.

«En este nuevo proyecto utilizaremos herramientas de predicción basadas en inteligencia artificial para comprender qué factores determinan la supervivencia tras un accidente y mejorar la precisión de esta herramienta», explica el investigador.

Cataluña recibirá un total de 300.000 euros en esta convocatoria. Además de este proyecto, se financiarán otras dos investigaciones en la comunidad autónoma.

Desde el Instituto de Investigación del Hospital de la Santa Creu i Sant Pau, la investigadora Alba Segarra, del Servicio de Genética del mismo hospital, evaluará una nueva tecnología de secuenciación de lectura larga del ADN que permitirá detectar alteraciones que hasta ahora eran muy difíciles, o incluso imposibles, de identificar mediante las técnicas convencionales. La tecnología se aplicará en niños con enfermedades neuromusculares que todavía no han obtenido un diagnóstico genético tras las pruebas habituales realizadas en el ámbito asistencial.

«La tecnología de secuenciación de lectura larga aún no forma parte de la práctica clínica habitual. Este estudio permitirá identificar en qué pacientes aporta un mayor beneficio y facilitará su futura incorporación al proceso diagnóstico de las enfermedades hereditarias en nuestro país, aumentando la precisión y acortando la odisea diagnóstica a la que se enfrentan muchas familias con enfermedades raras», señala Segarra.

En el ámbito del cáncer de mama, la investigadora Ana Vivancos, directora del Laboratorio de Genómica del Cáncer del VHIO (Vall d'Hebron Instituto de Oncología), y la investigadora Cristina Saura, jefa de la Unidad de Mama del Servicio de Oncología Médica del Hospital Universitario Vall d'Hebron de Barcelona, desarrollarán una prueba para detectar el cáncer de mama a partir de una muestra de leche materna.

El proyecto se basa en un hallazgo previo de estas investigadoras, que demostró la presencia de ADN tumoral en la leche materna de pacientes diagnosticadas de un tumor durante el periodo de lactancia.

La realidad es que uno de cada mil embarazos se complica con un cáncer. El 25 % de los casos se diagnostican durante la gestación y el 75 % en el posparto. El cáncer de mama es el tumor maligno que se diagnostica con mayor frecuencia durante el embarazo. Sin embargo, los cambios fisiológicos que experimenta la mama durante la gestación dificultan la identificación del tumor y empeoran su pronóstico.

«La aplicación de esta prueba diagnóstica tendría una gran utilidad como herramienta de cribado poblacional. Del mismo modo que se realiza la prueba del talón a todos los recién nacidos, el test de leche materna podría utilizarse para el cribado del cáncer de mama en el posparto, en una población que actualmente no está incluida en los programas de cribado poblacional», explica Vivancos. «Con una única muestra de leche materna se podría diagnosticar el cáncer de mama antes de la aparición de los síntomas, aumentando las probabilidades de curación de las pacientes».

Más de dos décadas apoyando la investigación médica

A través de estas ayudas, la Fundación Mutua Madrileña ha destinado ya 75 millones de euros a impulsar la investigación médica de calidad que se desarrolla en nuestro país.

Los 21 nuevos proyectos se llevarán a cabo en los ámbitos de los trasplantes, las enfermedades raras infantiles, las lesiones traumatológicas graves, la oncología -centrada este año en el cáncer de mama- y la salud mental infantil y juvenil, con especial atención a la prevención del suicidio. En algunos casos, los proyectos se desarrollarán de forma colaborativa, con la participación de centros de distintas comunidades autónomas.

En esta edición, la Fundación apoyará el trabajo de equipos de investigación de 25 centros pertenecientes a 12 comunidades autónomas.

La relación completa de los proyectos que han recibido una Ayuda a la Investigación Médica de la Fundación Mutua Madrileña puede consultarse en:

https://www.fundacionmutua.es/salud/ayudas-investigacion/